Si hay un pájaro que todo cordobés conoce, es el hornero: ave nacional de Argentina desde 1928 y arquitecto de esos nidos de barro con forma de horno que coronan postes y ramas. En las orillas de los diques es un vecino fiel.
Cómo reconocerlo
Pájaro robusto de unos 21-22 cm, sin diferencias visibles entre macho y hembra. Dorso, alas y cola de color pardo rojizo (rufo), garganta blanquecina y pecho pardo pálido. Camina erguido por el suelo. Su canto es un fuerte dúo de pareja, una serie metálica y acelerada de notas "ki-ki-ki".
Dónde vive en Córdoba
Residente permanente y muy común en toda la provincia, todo el año. Ocupa llanura, valles, poblados y sierras (hasta unos 3.500 m), campos, arboledas, parques urbanos y las costas de ríos, lagunas y embalses. Un estudio de reproducción de furnáridos en el área del embalse de Río Tercero (1980-2012) lo documenta nidificando a orillas del lago.
Su relación con los diques
El hornero no es un ave acuática, pero depende de dos recursos que abundan en los bordes de los diques: el barro húmedo con que construye su nido y el agua. Por eso es habitual verlo en las márgenes con monte y pastizal que rodean a los embalses cordobeses (San Roque, Río Tercero, Los Molinos), buscando lombrices e insectos en el suelo blando de la orilla. Es el vecino típico del entorno del dique, más que del espejo de agua.
El dato: una casa de 5 kilos
Su nido de barro pesa entre 4 y 5 kg, y la pareja lo levanta acarreando bolitas de barro con el pico durante una o dos semanas. Por dentro tiene un tabique que separa el pasillo de entrada de la cámara donde empolla, como un horno de dos ambientes. Vive en pareja de por vida. Es una especie abundante y no amenazada (Preocupación Menor).
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Preguntas frecuentes
¿Por qué el hornero es el ave nacional argentina?
Fue elegido en 1928 por su laboriosidad, su presencia en todo el país y su característico nido de barro. Es una de las aves más queridas y reconocibles de Córdoba.
¿Cuánto pesa el nido del hornero?
Entre 4 y 5 kilos. La pareja lo construye con bolitas de barro a lo largo de una o dos semanas, con un pasillo de entrada y una cámara interior.