Es el lagarto más grande de la Argentina —hasta 1,40 m, la mitad de cola— y en las sierras lo llaman "iguana": el lagarto overo. Reptil diurno, veloz y excelente nadador, es un vecino habitual de las costas de los embalses cordobeses.
Cómo reconocerlo
Lagarto grande y macizo, de color negro con bandas y manchas claras (el patrón "overo", de dos colores). Cabeza grande, cuello grueso, cola larga y musculosa. Las crías son inconfundibles: nacen de un verde esmeralda vistoso que con los meses vira al negro adulto. Como muchos lagartos, puede desprender la cola ante una amenaza y regenerarla.
Dónde vive en Córdoba
Común en sierras, valles y bordes de cuerpos de agua de toda la provincia. Tiene hábitos cavícolas: cava sus cuevas o reutiliza las de otros animales, como las vizcachas. Es diurno y activo sobre todo entre las 10 y las 16 h en primavera y verano. En la ciudad se lo ve en el Parque de la Biodiversidad y el Parque Sarmiento.
Su relación con los diques (honesta)
Vínculo indirecto pero real: el overo no es acuático, es un habitante terrestre de sierra, pero frecuenta las márgenes de arroyos, ríos y embalses, donde abundan sus presas y sitios para asolearse. Es un gran nadador y, perseguido, se sumerge para escapar, así que no es raro verlo en las costas de los diques serranos.
El dato: ¿un reptil de sangre (a veces) caliente?
A diferencia de casi todos los reptiles, se propuso que el overo puede generar calor corporal propio (endotermia) de forma estacional durante la época reproductiva. En Córdoba su ciclo es marcado: hiberna en cuevas los meses fríos y reaparece en primavera; el cortejo ocurre entre octubre y noviembre y las crías nacen en febrero. Está catalogado como No Amenazado.
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Preguntas frecuentes
¿El lagarto overo es peligroso?
No para las personas: es esquivo y huye, incluso zambulléndose. Puede dar un coletazo o morder si se lo acorrala, pero no es venenoso ni agresivo. Es un controlador de plagas y dispersor de semillas.
¿Por qué desaparece en invierno?
Hiberna dentro de cuevas durante los meses fríos y reaparece al comenzar la primavera, cuando retoma su actividad diurna.