Antes de verlo, lo escuchás: ese "tero-tero-tero" estridente que delata cualquier intruso. El tero (o teru-teru) es una de las aves más conspicuas de los campos y las costas de Córdoba, y el "centinela" que —dice el paisano— siempre avisa.
Cómo reconocerlo
Zancuda mediana (~36 cm) de la familia Charadriidae. Se reconoce a primera vista por sus patas y pico rojo intenso, el pecho negro y la cabeza gris con un copetito fino hacia atrás. En vuelo, alas negras con una franja blanca. Pero lo inconfundible es el oído: su grito agudo y repetido. Anda casi siempre de a dos.
Dónde vive en Córdoba
Es de las aves más comunes de la provincia: pastizales, campos, potreros y también costas de lagos, ríos y lagunas, además de áreas urbanas. Se lo ve desde la llanura hasta la montaña (hasta ~1.200 m). Prefiere terreno abierto con pasto corto: justo lo que forman las playas y pastizales que rodean los embalses.
Su relación con los diques (honesta)
El tero no es un ave acuática: no bucea ni nada. Su vínculo es de borde: las fuentes oficiales incluyen "costas de lagos, ríos y lagunas" entre sus hábitats, y las playas de barro y pastizales húmedos de los embalses son terreno ideal. Por eso es de las primeras aves que uno registra al llegar a la costa de un dique.
El dato: un teatro para salvar el nido
Nidifica en el suelo, en una simple depresión con pastos, donde pone unos cuatro huevos que incuban ambos padres. Para defenderlos despliega un teatro: se aleja del nido fingiendo un ala rota para atraer al intruso lejos de los huevos. Está catalogado como No Amenazado y hasta se benefició de los ambientes rurales y urbanos.
Seguí explorando
Preguntas frecuentes
¿Por qué el tero grita tanto?
Es su sistema de alarma: avisa de cualquier intruso y defiende su territorio y nido. De ahí el dicho "el tero avisa".
¿Dónde hace el nido el tero?
En el suelo, en una depresión con pastos en terreno abierto. Para proteger los huevos finge tener un ala rota y atrae al intruso lejos del nido.